El guardián de la fórmula



Ignacio Calzeta presiente que va a morir. 
Se mira las manos. Están sucias y mojadas. Impregnadas de una tierra arcillosa y húmeda. Nota como tiemblan. Se las frota sobre los brazos con energía. Intenta desentumecerlas, serenarlas. Comienza a tiritar. No puede controlarse. El pánico le paraliza las piernas, de nada sirve correr más. Debe encontrar un escondite. Un lugar donde refugiarse. Debe despistar el peligro. Si lo consigue, es probable que la humanidad tenga una oportunidad. Si no…

"El puente de los sueños olvidados". Vanessa Arrabal





Datos del libro: 
Nº de páginas: 220 págs. 
Encuadernación: Ebook (Formato digital).  
Editorial: Selecta
Género: Suspense romántico.
Literatura española. 

Sipnosis: Diana Aranda llega a la tranquila localidad de Zumaque para trabajar como profesora interna en una aislada mansión conocida como la Casa Roja. No tardará en descubrir las complicadas relaciones que se entretejen entre los habitantes del pueblo. En un lugar donde todos parecen ocultar secretos, Diana tendrá que hacer frente a un obstáculo inesperado: la detención por el asesinato de su propia amiga. 

Nota: 9
Lo mejor: Los últimos capítulos. 
Lo peor: El tiempo que tendremos que esperar para leer la tercera novela de Vanessa Arrabal. 

Reseña: "El puente de los sueños olvidados" es el esperado regreso de la escritora Vanessa Arrabal al mundo de la novela, tras su emotivo debut literario con "Los hombres de Atenea" Leer reseña. En el Puente de los sueños olvidados, se dan la mano el romanticismo y el suspense. A través de su protagonista Diana Aranda (la novela está escrita en primera persona), asistimos a unos hechos insólitos y misteriosos sucedidos en  Zumaque, un pequeño pueblo de la montaña. Vanessa, conoce el género negro, y sabe imprimir a sus novelas de intriga y misterio. La historia arranca enganchando al lector desde el primer capítulo. En él, como un dardo envenenado, ya se nos desvela la detención de la protagonista acusada de asesinato, y desde ese momento ya no puedes parar, quieres saber que pasa, por qué, ¿ha sido ella? No obstante, tendrás que avanzar para descubrirlo, y en ese viaje, conocerás a Diana, sus miedos, sus anhelos, sus ganas de vivir y sentir. Como si fuese un sello característico de sus novelas, la protagonista, (como también le sucedía a su anterior personaje "Atenea"), se enfrentará a dos figuras masculinas, (Alexander y Dani) de gran personalidad. Atractivos y vulnerables. Imponentes y accesibles. Todos ellos, acompañados de numerosos personajes secundarios, tan bien definidos, que no tardarás en imaginártelos. Finalmente, destacar el ritmo y la narración, muy fluida y rica. Sobresaliente. 


"San Valentín".

Año 2017. Cuarta colaboración con el colectivo Eventulandia, dio como resultado un cortometraje de comedia que presentaron en la Muestra de cine de Cortos de Vista, en Nerja. Cómo siempre, muy contento con el trabajo que el colectivo Eventulandia pone en todas las historias que les proporciono.  

Muy buen ambiente el registrado el día del estreno en la casa de la cultura de Nerja. Durante la exhibición del festival, en la alfombra roja, los protagonistas de los cortometrajes posan para el archivo del festival. 

Entrega de premios del XIX Certamen Literario ‘Vigía de la Costa’. Benalmádena.

Ganadores, miembros de jurado y autoridades. 

El 27 de abril de 2015, recibí el segundo premio en el XIX Certamen Literario "Vigía de la costa" organizado por el Excelentísimo Ayuntamiento de Benalmádena, con mi relato-carta: "El jersey" (Leer). Este premio mi hizo una especial ilusión. Era la tercera ocasión en la que participaba en el citado Certamen, y nunca antes había pasado el corte de finalista. Sin embargo, en el año 2015, mi relato-carta, no solo pasó el primer corte, entre más de 50 relatos presentados desde todos los rincones de la provincia, sino que se erigió en segunda posición. 

"Los hombres de Atenea". Vanessa Arrabal

Datos del libro: 
Nº de páginas: 242 págs. 
Encuadernación: Ebook (Formato digital).  
Editorial: B de Books..
Género: Comedia romántica.
Literatura española. 

Sipnosis: La vida estable y rutinaria de la protagonista, una bibliotecaria de cuarenta y dos años que a pesar de su nombre de diosa es una mujer real con todos sus defectos, se verá alterada por dos acontecimientos simultáneos en el tiempo.

Por un lado, el encuentro casual con Samuel, un mendigo muy especial que conocerá a las puertas del supermercado y traerá un soplo de aire fresco a su existencia. Por otro, la reaparición en su vida en extraordinarias circunstancias de Álvaro, un antiguo amor que trastocará su estabilidad y la de todas las personas de su entorno.
Una explosión de sentimientos a flor de piel, un viaje amenizado por los recuerdos de románticos veranos, tres hombres en la palestra, ¿quién será el elegido?  
Unas singulares circunstancias que pondrán a prueba tanto las amistades, como las relaciones maritales y filiales de Atenea.

Nota: 9
Lo mejor: Su prosa rica y fluida.  
Lo peor: --- 

Reseña: Como nos sugiere el propio título del libro, todo en la novela gira en torno a su protagonista: Atenea. La historia avanza, en mi opinión acertadamente, narrándonos la vida de Atenea, y sus relaciones maritales y sociales (principalmente en las épocas de estío) intercalando presente y pasado. La novela es muy intimista, muy cercana. Tiene una excelente prosa que nos permite leer con fluidez. Prácticamente antes de que te des cuenta, ya estás terminando de leer los últimos capítulos. Las descripciones son muy adecuadas, ni excesivamente largas, ni demasiado cortas, las justas y necesarias para ambientarnos y conocer el personaje o la situación.  Vanessa Arrabal, impregnando su novela de intimismo y cercanía, consigue hacer participe de la historia al lector, de alguna manera la vivimos en primera persona. El escenario y el contexto es perfecto, las calas, los rincones... un pueblo costero, tranquilo en invierno y agitado en verano. Los personajes principales: Atenea y los tres hombres de la novela (Álvaro, Mario y Samuel), están muy bien trabajados, y objetivamente plasmados en la novela. El lector los conoce sin grandes esfuerzos, los queremos, a veces los odiamos, otras los admiramos y en otras, nos reímos. Creo que todos hemos podido conocer a una persona que identificaríamos con ellos. Por último, destacar que la narración tiene un buen ritmo, donde no falta la intriga y el humor. Definitivamente, de sobresaliente. 



Las lágrimas de Narú

(Nota: La leyenda que se transcribe es la primera versión escrita. La versión que obtuvo el 1º accésit en el certamen convocado por la aventura de escribir, es algo mas reducida que la original, dado que las bases limitaban la extensión a 4 folios. He querido publicar la original a fin de apreciar todos los detalles y descripciones que tuve que suprimir por cumplimiento de las bases)



Las lágrimas de Narú

Era la aldea de Narú, una villa habitada en su gran mayoría por humildes pescadores, esforzados artesanos y cándidos vendedores que organizados en tornos a una sociedad cooperativa sobrevivían en armonía y felicidad. Todas las casas, erigidas usando los materiales de la tierra, mezclando adobe, arcilla y cañas perfilaban una línea recta a lo largo de la costa sur, organizadas en dos calle paralelas, una detrás de otra, aunque a distintas cotas de altura. Las calles desembocaban en el cementerio de las conchas y caracolas marinas, y detrás de este, el monte Orbigan se alzaba imponente y majestuoso, abrigando al pueblo y cobijándolo de los fuertes vientos invernales. 

El jersey

El jersey  

2º Premio XIX Certamen literario Vigía de la costa


1.- Lana
Llegaste junto a la primera nevada de noviembre. Un manto blanco envolvía el recinto dibujando la imagen de una postal invernal. A través del ventanal acristalado de la biblioteca, te vi arrastrar los pies por el camino adoquinado que serpentea entre los espacios recreativos y las zonas ajardinadas. Tenías los ojos tristes y la mirada apagada, sin luz, vencida y humillada. Ibas ataviado con una camiseta raída de mangas cortas, un pantalón de chándal descolorido y unas ajadas zapatillas de deporte. Tiritabas de frío, con los brazos en cruz sobre el pecho y la cabeza descendida. Calculé que aproximadamente tendrías mi edad, trece años. Como siempre ocurría cuando un chico nuevo llegaba el grupo al completo abandonamos nuestras lecturas y corrimos hacia la puerta de entrada. Javier, el técnico bibliotecario, nos persiguió a través del pasillo. Era un esfuerzo inútil, las tradiciones se imponían sobre cualquier reglamento. Cuando un chico nuevo aparecía en la residencia, era obligación de los veteranos recibirle y dispensarle una cálida acogida. Los que no han estado en nuestra situación no pueden comprenderlo, pero nosotros sí, nosotros sabíamos lo que era el desamparo, la desconfianza, el miedo. Sin conocernos, empatizábamos mental y afectivamente unos con otros, identificábamos el estado de ánimo, y con nuestra mirada, con nuestros gestos, ofrecíamos nuestra complicidad y apoyo incondicional.